Hay varias razones por las que las aplicaciones antivirus entran en conflicto con las conexiones VPN. En su mayor parte, los tres principales factores son:
Una de las «funciones» de las aplicaciones antivirus se denomina Monitoreo/Escaneo de puertos SSL. El propósito de esta «función», según los desarrolladores de antivirus, es proteger su PC contra malware o virus transmitidos por tráfico HTTPS cifrado con TLS y SSL; esto ocurre normalmente a través del puerto 443.
Supongamos que está usando el cliente de escritorio de Windscribe con IKEv2 en el puerto 500. Cuando inicia la conexión por primera vez, aún está usando el puerto 443. Una vez establecida la conexión, todos los demás puertos se cierran.
Siguiendo este ejemplo, para conectarse a la VPN de Windscribe, debe asegurarse de que el acceso al puerto 443 permanezca sin restricciones. Si su aplicación antivirus está monitoreando activamente el tráfico cifrado en el puerto 443, es probable que no pueda establecer una conexión VPN. Lo que ocurre es que la aplicación Windscribe realiza una llamada a la API y envía/recibe tráfico cifrado. Luego, la aplicación antivirus detecta el tráfico cifrado e intenta detenerlo. Por ello, se recomienda deshabilitar este tipo de escaneo en la aplicación antivirus antes de intentar una nueva conexión.
La segunda razón principal por la que no puede conectarse a la VPN, o experimenta desconexiones repetidas, es la capacidad del antivirus de inyectar su propio servicio DNS. Para usar la VPN de Windscribe, o cualquier VPN, necesita usar el DNS del proveedor de VPN. Por lo tanto, la presencia de servicios DNS de terceros, como los inyectados por la aplicación antivirus, romperá la conexión VPN.
Finalmente, la tercera razón principal por la que las aplicaciones antivirus entran en conflicto con las conexiones VPN es a través de la Inspección Profunda de Paquetes. Muchas aplicaciones antivirus contienen mecanismos para monitorear el tráfico de Internet. Una vez conectada a la VPN, la aplicación antivirus detecta el tráfico cifrado y, como resultado, sus mecanismos de DPI se activan. Lo que sucede es que la aplicación antivirus intenta ralentizar o detener todo el tráfico de Internet para inspeccionar cada paquete, lo que rompe la conexión VPN.
En esencia, tiene dos objetivos mutuamente excluyentes y en competencia. Por un lado, la aplicación antivirus intenta detectar contenido «malicioso» pero, por otro, Windscribe y otros servicios VPN intentan anonimizar su tráfico. La mejor solución es deshabilitar completamente la aplicación antivirus a través del Administrador de tareas, asegurándose de que no haya nada ejecutándose en segundo plano.